Un inversor de la era Satoshi vendió la posición el año pasado, con la computación cuántica como posible motivo, según el CEO Mike Novogratz.
Un solo cliente de Galaxy Digital vendió el año pasado $BTC (Bitcoin) por un valor de 9 mil millones de dólares, una operación que, según el CEO de la firma, Mike Novogratz, reavivó el debate sobre la amenaza de la computación cuántica para la criptomoneda.
Durante la llamada de resultados del cuarto trimestre de 2025, Novogratz señaló que esta venta masiva, realizada por un inversor de la era Satoshi como parte de una planificación patrimonial, contribuyó a presionar a la baja los mercados cripto mientras se liquidaba la posición.
Tendencia de toma de ganancias y ruptura con el "HODL"
El ejecutivo insinuó que esta decisión forma parte de una tendencia más amplia de realización de beneficios entre los primeros adoptantes de $BTC (Bitcoin). Novogratz afirmó que la convicción en la filosofía de "HODLing" (mantener a largo plazo) parece estar debilitándose.
"Había una enorme cantidad de estos creyentes religiosos en este concepto de HODLing y de no soltar tu bitcoin", dijo. "Y de alguna manera esa fiebre se rompió y empezaste a ver algunas ventas".
Aunque la venta se reportó originalmente en julio de 2025 y fue vista como un gesto simbólico, ahora cobra relevancia por la posibilidad de que el motivo fuera la preocupación por la computación cuántica.
La "gran excusa" cuántica
Novogratz calificó la amenaza cuántica como la "gran excusa" que se estaría utilizando para justificar ventas. Recientemente, el debate sobre el riesgo real que esta tecnología supone para el cifrado de $BTC (Bitcoin) se ha intensificado entre inversores y observadores de la industria.
Mientras algunos argumentan que la tecnología cuántica viable aún está lejos, otros desarrolladores señalan que la red de Bitcoin necesitará actualizaciones para volverse resistente. Novogratz consideró improbable un escenario de conflicto entre desarrolladores y expresó confianza en la capacidad de la criptomoneda para afrontar el desafío a largo plazo.
La amenaza técnica y sus consecuencias
El debate tiene bases técnicas. Analistas, como los de Coinbase, han reconocido que el algoritmo de Shor, ejecutado en una computadora cuántica suficientemente potente, podría romper las firmas que protegen las claves privadas.
Esto pondría en riesgo los fondos de cualquier billetera cuya clave pública ya esté expuesta en la cadena de bloques. Se estima que aproximadamente un tercio de la oferta total de $BTC (Bitcoin) podría estar bajo esta amenaza. Otro algoritmo, el de Grover, podría amenazar la seguridad de la red de minería.
Sin embargo, la amenaza no se considera inminente. Las computadoras cuánticas actuales no alcanzan los 1.000 qubits, y se estima que se necesitarían millones para comprometer la criptografía de Bitcoin.
A pesar de ello, la preocupación ya tiene consecuencias tangibles. El mes pasado, Christopher Wood, estratega global de acciones de Jefferies, eliminó una asignación del 10% a $BTC (Bitcoin) de su cartera modelo citando precisamente los riesgos de la computación cuántica.
La industria ya está tomando cartas en el asunto. La Fundación Ethereum ha elevado formalmente la seguridad post-cuántica a una prioridad estratégica, mientras que figuras como el fundador de Cardano, Charles Hoskinson, y el desarrollador temprano de Bitcoin, Adam Back, han destacado trabajos en I+D para actualizaciones resistentes.